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The Crystal Angel
El llanto, ese llanto inocente de
una cría humana, ese llanto, esa preocupación por su hijo, me recuerda…
Como una flama nuevamente
alimentada con combustible, la ira de Railer se levantó por los cielos, sus
ojos destellaron como dos flamas ardientes que desgarraban a quien lo veía, las
arcángeles dieron un paso atrás ante el gran despliegue de poder del gran
arcángel de la creación. Como una explosión magna los Ángeles fueron arrojados
mientras Railer había desgarrado sus ropas y su cuerpo despedía un calido
vapor, debilitado el ángel camino tambaléate hacia la familia que aun
permanecía atónita a lo que veía. Tamir se levantó y caminó hacía el Arcángel
sosteniéndolo lo ayudo a llegar hasta la banqueta donde tomo asiento. El cuerpo
del celestial pelirrojo era perfecto, delgado, con los músculos ligeramente
marcados, piel clara, silueta perfecta. Alzó entonces su cabeza y mirando al
niño dijo con tierna voz.
-tu hijo llora como Tabris
-no sabes lo que dices
Contesto Tamir ante el comentario
de Railer
-deberías tomarlo como un halago,
después de todo eso le salvo la vida
Railer se puso de pie nuevamente
y caminando hacia el horizonte escucho los pensamientos aun latentes de las
arcángeles y el ángel con quienes había combatido.
-bien, aun siguen vivos.
Dijo como un susurro para después
volverse hacia la pareja
-tenemos que salir de aquí
-a donde iremos, pueden seguirnos
a cualquier parte
-al Edén
La voz de Railer fue dura ante
las dudas de Tamir quien lo sorprendido por la respuesta.
-pero el humano no puede volver a
el Edén.
-el si y tu también, él es el
grandioso hijo de Adán
Dijo con tono arrogante el
arcángel para después agregar
-y tú, tú eres Adán, como podrían
negarte la entrada a lo que te fue dado.
Railer poso su mirada fría e
inexpresiva en Enir quien no pudo soportarla y bajo el rostro, su mujer aun no
entendía nada cuando Railer camino hacia ella, la mujer se puso nerviosa ante
la imponente presencia del pelirrojo
-pero ella no puede entrar, es
hija de Eva, es humana
-no iré a ningún lado sin ella
Respondió Tamir con mayor fuerza
que nunca y mirando retante a Railer, este sonrió sarcásticamente para
contestar ese atrevimiento.
-bien, yo me llevare al muchacho,
a ustedes no los buscan estarán bien en cualquier lado.
Tamir estuvo a punto de gritarle
a Railer en cuanto este arrebató al niño de las manos de su madre, pero esta lo
detuvo mirándole fijamente a los ojos, la mujer hablo con voz calmada
-Espera amado mío, no entiendo
bien lo que pasa, pero este hombre creo que es el único que puede proteger a
Ian, no se por que lo buscan, y creo que jamás entendería, pero si en el Edén
estará seguro y tu puedes acompañarlo ve, protege a nuestro hijo y cuando todo
se resuelva tráelo de nuevo a mi.
Los ojos de la mujer se pusieron
cristalinos envueltos en lagrimas tras tener que dejar a su hijo y esposo, pero
en su corazón sabía que era lo mejor para su pequeño, así que despidiéndose con
un suave beso en la frente del menor y otro en los labios de su esposo el
arcángel envolvió con un par de alas negras como la noche a las dos figuras y
desaparecieron en un mar de plumas y destellos.
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