One minute I held the key Next the walls were closed on me And I discovered that my castles stand Upon pillars of salt and pillars of sand
Darla habría preferido cualquier otro clima, pero frío era el único que reflejaba completamente sus emociones por el momento, el problema solo empeoraba porque las emociones de Gabriel causaban un monzón sobre sus cabezas que con el frío se convertía en granizo. Ella podría detener la lluvia y el frío, pero si convertía este lugar en un sitio cómodo ella nunca lograría convencerlo. El seguía obstinado… “Tienes que volver…” “No tengo que hacer nada.” Respondió la voz de Gabriel. Darla no podía ver su cara ni su cuerpo, el chico estaba oculto en sus alas. Ella sabe que no son reales, podría arrancarlas y entonces ya no tendría donde esconderse. Siente pena por el, por lo que tiene que hacer y por lo que ella le obliga a hacer… pero sobre todo, sabe que el momento que lo convenza de irse, se quedará sola en ese lugar, por eso lo deja ocultarse todo el tiempo que quiera. “Tienes que hacerlo.” Su voz insiste, sus ojos esperan que su respuesta sea todo lo contrario. “No, ¿por qué yo? Si vuelvo todos me van a odiar.” “Eso ya te lo dije.” “No lo entiendo… ¿por qué no puedes ir tu también?” “También te expliqué eso cariño, además solo los cobardes huyen de su destino.” “¿Te acabas de llamar cobarde?” “Así parece…” la temperatura bajó aun mas en ese momento, el granizo dejó de caer y una niebla empezó a formarse; era tan densa que pronto fue imposible ver la bola de plumas que cubrían a Gabriel. “No quise decir eso.” El joven pareció salir de la nada y ahora estaba frente a ella, sus ojos no podían mentir, era un rasgo que ambos compartían. Ella sonrió y lo abrazó, curiosamente no había sentido frío antes, hasta que estuvo junto a el y cuando se separaron sintió congelarse. Sus ojos mostraban resignación, los de ella determinación. “El saber es poder… para mi tu eres Gabriel el mensajero, mi único representante en ese lugar.” ninguno dijo una palabra de despedida, el joven había desaparecido en pocos segundos. Ella sabía que lo enviaba a morir, pero estaba tranquila porque jamás tendría que extrañarlo… ‘El instante que el agonice este lugar morirá con el.’
Revolutionaries wait For my head on a silver plate Just a puppet on a lonely string Oh, who would ever want to be king? ~ Viva La Vida ~
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